martes, 12 de octubre de 2010

Work in progress: El gordo consigue a la chica




El gordo consigue la chica (The fat guy gets the girl) - Durante el receso para comer, Cheryl y Binky tienen relaciones en una habitación del hotel en el que trabajan. La obra expone el vínculo de estos dos personajes, que a pesar de conocerse demasiado, parecen no entenderse y se encuentran desnudos y expuestos en su afección por el otro.

Sábado 18 de septiembre 14:30hs. EMAD Jufré 141

Actividad gratuita

Ficha Técnica:

Gordo: Nibaldo Maturana Molina

Chica: María Eugenia Zapata

Tv: Andrea Varchavsky

Asesoramiento en Iluminación: Paula Fraga

Realización Escenográfica: Pablo Pagés

Asistencia de dirección: Federico Schwindt

Dirección: Agustina Viegas Palermo

lunes, 11 de octubre de 2010




Babel, Boedo, Babilonia es una pieza coral con características de sainete. A nivel conceptual retoma la temática trabajada por Armando Discépolo en su célebre Babilonia: la inmigración y sus múltiples influencias en la constitución de la identidad nacional (especialmente en los habitantes de la ciudad puerto), los conflictos (manifiestos o larvados) ante la aparición de lo diferente, las expresiones racistas y xenófobas como efecto simplificador ante lo inquietante de la otredad.

A su vez, intenta indagar en la dialéctica entre lo particular y lo universal, teniendo presentes dos premisas complementarias, la de Tolstoi "Pinta tu aldea y serás universal" y la de nuestro Arturo Jauretche "Lo nacional es lo universal contado por nosotros".

La historia transcurre en una casa tomada, versión actual del tradicional conventillo. Allí se escenifican las interrelaciones de diversos personajes, en un estilo realista, con elementos del grotesco y del género chico criollo, mechados con algunos momentos melodramáticos y de un realismo exasperado.

Síntesis Argumental

En una casa tomada del barrio de Boedo, convive un grupo de inmigrantes actuales: paraguayos, peruanos, coreanos, rusos, uruguayos, bolivianos y chilenos. No faltan argentinos, pibes chorros, travestis, prostitutas y la supuesta dueña del lugar, ni tampoco un yanqui que cree estar en un hostel. Enfrentamientos y rivalidades, robos y esclavitud, amores, odios y traiciones, se suceden de manera contingente.


Ficha técnico artística

Dramaturgia: Daniel Kersner
Actuan: Alejandro Basques, Facundo Bein, Gustavo Javier Castro, Carolina Chaves, Valeria Gaeta, Macarena González, Rubén González, Juliana Guerin, Gabriel Insaurralde, Emilce Karl, Paula Lagos, Alberto Raul Nores, Alicia Inés Ricagni, Juan Manuel Soto, Sabrina Tomasin, Luciana Wainer
Artistas invitados: María Eugenia López, Sebastián Raffa
Vestuario: Guillermina Paz
Escenografía: Laura Cardoso
Diseño de Iluminación: Paula Fraga
Realización de títeres: Liliana Barbieri
Diapositivas: Ximena Roux
Banda de sonido: Guillermina Paz
Fotografía: Mariano Sandá
Diseño gráfico: Natalia Castillo
Asesoramiento técnico: Daniel Grilli
Prensa: Silvina Pizarro
Dirección: Daniel Kersner

TEATRO EL DESGUACE
México 3694 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 3966-8740
Web: http://teatroeldesguace.blogspot.com/
Entrada: $ 30,00 - Sábado - 21:00 hs y 23:00 hs

viernes, 1 de octubre de 2010

Sombras sobre vidrio esmerilado. Versión libre del cuento de Juan José Saer.






"Lo que es frágil y pura carne que se vuelve polvo desaparece, pero lo que tiene un núcleo sólido de piedra o hueso, eso se vuelve suave y límpido con el tiempo y permanece."

Juan José Saer


A las 21 hs de un sábado de marzo en la Casa de la Lectura, Lavalleja 924, la actriz Irina Alonso, durante aproximadamente una hora, mantuvo cautiva mi atención casi solamente con su voz.

La voz de la actriz Irina Alonso, que para mí ese día fue la voz de la poetisa Adelina Flores, protagonista del cuento "Sombras sobre vidrio esmerilado", de Juan José Saer, publicado en 1967 en el volumen Unidad de lugar, se maneja en tres planos simultáneos e intermitentes: describe el presente, cuenta el pasado y compone un poema. Si no estuviera esa voz o ese texto, podría decir yo que mientras se mece pausadamente en su casa un atardecer caluroso de enero, Adelina observa, recuerda y crea.

“¡Qué complejo es el tiempo, y sin embargo, qué sencillo!”, abre así Adelina su monólogo. Desde su mecedora, Adelina mira a Leopoldo a través del vidrio esmerilado de la puerta del cuarto de baño. Leopoldo se desviste prolijamente antes de ducharse. Mientras lo hace, Adelina nos conduce al pasado. Nos relata su seno derecho amputado, la muerte de sus padres, su amor por Leopoldo antes de que él pidiera la mano de su hermana Susana. Y mientras nos relata lo acontecido o nos describe qué ve detrás del vidrio esmerilado, Adelina gesta un poema y lo escribe de a versos en una libreta verde. Desde mi butaca asisto al presente, al pasado, y al acto creativo.

"Sombras sobre vidrio esmerilado" es, sin duda, un cuento maestro, un modelo del que los escritores solemos aprender. Pero también la versión libre de este cuento y su puesta en escena son exquisitas. La actuación de Irina Alonso es verdaderamente un modelo, que bien podría incluir una calificación del tipo “una acertadísima lección acerca de cómo componer la historia de un personaje.”

Me atrevería a decir –aunque quizás esté equivocada– que para cautivar mi atención durante aproximadamente una hora Andrea Chacón Álvarez, la directora, Irina Alonso, la actriz, y Gabriela Filippo, la percusionista, hicieron lo siguiente. Actuaron y trabajaron a fondo y en detalle las escenas que Adelina vivió en su pasado: la operación y su seno cortado, la mesa redonda sobre literatura en la participó y en la que fue humillada por el desagradable Tomatis, el picnic en el que sorprendió a Leopoldo y a Susana haciendo el amor, su madre aferrada a las solapas de su traje gris intentado decirle algo justo antes de morir. Todos estos momentos pasaron por el cuerpo de la actriz y se grabaron allí, dejando su cicatriz, su presencia.

Por eso, cuando desde su mecedora nos narra el pasado, no está solamente narrándonos el pasado, sino que nos lo está haciendo vivir, dejando en nuestro cuerpo, en nuestra emoción, en nuestro registro, una presencia, una cicatriz.

Haber deseado y ahora desear. O haber deseado y ahora no desear. Así como el tiempo es complejo, el deseo también lo es. Adelina vuelca su deseo o lo que queda de su deseo en ese poema que saca de su entraña mientras mira y recuerda y cuenta. El poema surge de ese impulso, en forma natural, fresca. Al igual que el deseo, cada verso se le impone a Adelina y tiene su razón de ser.

Gabriela Filippo, la percusionista, está sentada a la izquierda del escenario sobre una alfombra que aloja decenas de instrumentos. No podría precisar con qué instrumentos o con qué objetos, pero Gabriela percusiona el pasado, el presente, la génesis del poema. Y lo hace de manera sabia. Todo coincide: percusión, voz, pausa, palabra, clima. Nada desentona.

"Sombras sobre vidrio esmerilado" finaliza. Adelina canta, profunda y dulce, algo en francés. Los espectadores aplaudimos efusivamente. Gracias a la inteligencia e intuición de Andrea Chacón Álvarez, de Irina Alonso y de Gabriela Filippo la cautivada audiencia de Sombras sobre vidrio esmerilado pudo ser acariciada por un cuento maravilloso. Juan José Saer, en forma soberbia, de a fragmentos intercalados, nos hace participar de la composición de un poema, que la Adelina de la escena, nos lee, también en forma soberbia, en su totalidad:


Veo una sombra sobre un vidrio. Veo
algo que amé hecho sombra y proyectado
sobre la transparencia del deseo
como sobre un cristal esmerilado.

En confusión, súbitamente, apenas,
vi la explosión de un cuerpo y de su sombra,
ahora el silencio teje cantilenas
que duran más que el cuerpo y que la sombra.

Ah, si un cuerpo nos diese aunque no dure
cualquier señal oscura de sentido
como un olor salvaje que perdure
contra las formaciones del olvido,

Y que por ese olor reconozcamos
cuál es el sitio de la casa humana
como reconocemos por los ramos
de luz solar la piel de la mañana.






Sombras sobre vidrio esmerilado
Versión libre del cuento de Juan José Saer

Actuación y Adaptación: Irina Alonso
Percusión: Gabriela Filippo
Vestuario: Gabriela Delmastro
Ambientación: Andrea Chacón Álvarez, Luciana Fornasari
Diseño de luces: Paula Fraga
Producción artística: Pablo Caramelo
Dirección: Andrea Chacón Álvarez

CASA DE LA LECTURA
Lavalleja 924, Ciudad de Buenos Aires
Teléfonos: 5197-5476
Entrada libre y gratuita
Sábado - 21:00 hs
Link: http://www.bibliotecas.gov.ar

sábado, 1 de agosto de 2009

FALLECIÓ ABDUL LUIS PIZZANI DE STRAND




Con profundo pesar, informamos el fallecimiento del Sr. Abdul Luis Pizzani, socio fundador y pilar de STRAND S.A., el cual tuvo lugar el día 17 de julio del presente año, por la mañana.

Fue un hombre dedicado intensamente a la luz, si bien paradógicamente, trabajó a la sombra, ya que no le gustaba la exposición pública. Concretamente muchas ciudades han recibido luminarias que pasaron por su manos ya que estaba dedicado a la fabricación de las mismas.

Rogamos a uds. una oración en su memoria y de sus deudos, quienes tanto apoyo necesitan en este doloroso trance.

miércoles, 22 de julio de 2009

TEATRO ELDESGUACE almacén cultural........invita:


MEXICO 3694
SABADO 25 DE JULIO Y 1 DE AGOSTO



LA LLANURA

(para qué querés escorpiones)
DE DANIEL KERSNER

"Nunca se llega a conocer a nadie, ni siquiera a uno mismo"

Actores: Maria Eugenia Lopez

Juan Ignacio Bianco

Cellista en vivo: Vic Toscano

Diseño de Iluminación: Paula Fraga

Producción: Rubén González

Dirección: Daniel Kersner

Este espectáculo cuenta con el apoyo de Proteatro





Próximas Fechas:

Sábado 29 de agosto y 6 de setiembre



VACACIONES
(Un choque de barcos)

Diseño de luces: Paula Fraga

Diseño y realización de muñecos: Esteban Fernández

Pintura escenográfica: Susana Cuevas Otonelli

Banda sonora: Daniel Grilli

Diseño y realización de escenografía y vestuario, utilería, maquillaje y musicalización: El Desguace

Entrenamiento vocal: Norma Galeazzi

Entrenamiento corporal y asistencia de dirección: Alicia Ricagni

Dirección: Daniel Kersner





Entrada general: $ 20.-



Reservas de todos los espectaculos:15-6039-7054 (12 a 20 horas)

domingo, 21 de junio de 2009

“El Elogio de la Sombra” de Junichiro Tanizaki (1886-1965)

"Lo bello no es una sustancia en sí, sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra”.

“El Elogio de la Sombra” de Junichiro Tanizaki (1886-1965) es una reflexión sobre el papel de la sombra en la arquitectura japonesa. Pero es algo más. La penumbra, la opacidad, el espacio vacío, la pátina que el tiempo acumula en los objetos -temas que Tanizaki toca a lo largo de su ensayo- expresan más que una preferencia estética un ejercicio de admiración hacia una forma de construir y de aproximarse al mundo de una tradición que el escritor teme en extinción.
Tanizaki a lo largo de las páginas recorre, extraña, pero sobre todo registra más que escenas, una posibilidad de sentido, para quien a más de setenta años de su publicación, recorre las páginas del libro.

La sombra como posibilidad

El antiguo filósofo taoísta Lo tse señalaba que la verdadera belleza de una habitación residía en el espacio vacío delimitado por el techo y las paredes, en lugar de depender del techo y las paredes en sí. La idea se desprendía de un ideal estético que aspiraba al vacío, en el que la verdadera belleza no podía aparecer en el mundo material si éste no se despojaba de casi todo. Era tarea de la mente, de la imaginación de quien ponía un pie entre esas paredes, completar el cuadro (2) .

La filosofía de Lao tse, que tomó gran importancia en Japón a través del budismo zen, se materializa en la casa japonesa que evita la decoración en beneficio de la desnudez y la contención.

Tanizaki señala cómo “los occidentales se asombran de la sencillez de las habitaciones japonesas, no viendo en ellas más que paredes cenicientas desprovistas de adornos. La reacción es comprensible pero revela la incapacidad de comprender el misterio de las sombras”.



La oscuridad aparece así como una necesidad para esta extraña belleza. “Un cofre, una bandeja de mesa baja, un anaquel de laca decorado con oro molido, pueden parecer llamativos, chillones, incluso vulgares, pero hagamos el siguiente experimento: dejemos el espacio que los rodea en una completa oscuridad, luego sustituyamos la luz eléctrica por una única lámpara de aceite o una vela y veremos inmediatamente que esos llamativos objetos cobran profundidad, sobriedad y densidad… e incitan al hombre a la ensoñación”.

Es la sombra la que da la posibilidad a ese mundo de ensueños y de “incierta claridad” en la que Tanizaki parece encontrarse con el mundo inmaterial del que hablaba Lao Tse. Es en esta especie de duermevela en la que los objetos pierden su contorno dejando espacio para que nos aproximemos a ellos de una manera lenta, gradual, casi táctil. Por un minuto es esta sombra, que borra los límites exactos, la que nos permite respirar a un mismo ritmo con los objetos y llenarlos de sentido. Se trata aquí de un espacio borroso, pero poblado de presencias.

El paso del tiempo

“No es que tengamos ninguna prevención a priori contra todo lo que reluce, pero siempre hemos preferido los reflejos profundos, algo velados, al brillo superficial y gélido; es decir, tanto en las piedras naturales como en las materias artificiales, ese brillo ligeramente alterado que evoca irresistiblemente los efectos del tiempo… No es menos cierto que nos gustan los colores y el lustre de un objeto manchado de grasa, de hollín o por efecto de la intemperie, o que parece estarlo, y que vivir en un edificio o entre utensilios que posean esa cualidad, curiosamente nos apacigua el corazón y nos tranquiliza los nervios”.

El escritor nos lleva a otro de los temas por los que transita a lo largo del ensayo: la huella que el uso y el tiempo deja en los objetos.

Se trata aquí de la memoria impresa en las cosas, del gesto que se repite y que por lo mismo, llena de sentido el presente al volverlo una ceremonia cotidiana.

Aparece así el valor de aquello que el uso y el tiempo vuelven imperfecto, marcado. Otro espejo que nos devela Tanizaki. Al encontrar la belleza en el utensilio manchado por la grasa de las manos volvemos encontrarnos con la belleza de nuestra propia imperfección y de las marcas que el tiempo ha dejado en quien repitiendo la ceremonia, se encuentra con ese objeto entre las manos.

Frente al resplandor que evita la pátina del tiempo y que por lo mismo, es eterno presente, nos encontramos con lo opaco, lo velado, que nos devuelve al transcurso temporal de nuestras propias vidas.



Y es que en Tanizaki nos encontramos con la posibilidad de un mundo habitado, de un espacio lleno de resonancias que da paso a una de las posibilidades que nos ofrece el pensamiento japonés: la aceptación de las condiciones de la propia existencia.

Hacia el final del libro el escritor señala a propósito de la diferencia entre occidente, devoto de la luz y oriente, devoto de la sombra: “Mirándolo bien, como los orientales intentamos adaptarnos a los límites que nos son impuestos, siempre nos hemos conformado con nuestra condición presente; no experimentamos, por lo tanto, ninguna repulsión hacia lo oscuro; nos resignamos a ello como algo inevitable: que la luz es pobre, ¡pues que lo sea!, es más nos hundimos con deleite en las tinieblas y encontramos ahí una particular belleza”.

Y es en esta aceptación donde nace la posibilidad de valoración de lo incompleto, de lo imperfecto ya no como simple condición, sino como posibilidad estética, de belleza como estado incompleto, temporal, y que no podemos abarcar si no es a través de nuestra propia imperfección.

La posibilidad de vacío, de ausencia de contorno, de la que hablaba Lao Tse, aparece así, en el recorrido de Tanizaki, como posibilidad de aceptación, pero sobre todo posibilidad de sentido. Y es en ese punto, en esa misma posibilidad de la sombra, donde el tema de Tanizaki deja de ser una cuestión de oriente y occidente para volverse un tema actual y universal.

Datos del libro:

El Elogio de la Sombra
Junichiro Tanizaki

viernes, 19 de junio de 2009

TALLER DE DISEÑO DE ILUMINACION TEATRAL - CENTRO CULTURAL "EL DESGUACE" - COLOMBRES Y MEXICO



http://www.hayluz.com/taller-de-iluminacion-teatral/